Entrevista en Heraldo.es a Jaime Domínguez Abascal presidente de la Real Academia de Ingeniería

 

 

Entrevista obtenida desde: https://www.heraldo.es/noticias/economia/2026/05/17/jaime-dominguez-abascal-hay-que-duplicar-numero-ingenieros-que-sale-cada-ano-2020789.html 

Estuvo en Zaragoza para homenajear a Ramón de Pignatelli y al Canal Imperial de Aragón, su gran obra. De su profesión y sus diferentes ramas habla en esta entrevista.

¿Qué le ha traído a Zaragoza?

La Real Academia de Ingeniería, además de realizar informes, organizar jornadas y otras actividades, rinde homenaje a figuras y otras de la ingeniería especialmente relevantes, como Ramón de Pignatelli y el Canal Imperial de Aragón. Por eso hemos venido. Desde el punto de vista civil, el Canal Imperial ha sido determinante para la actividad agrícola, para la gestión de regadíos, para transformar la vida del entorno.

La ingeniería parece estar de moda. Hoy se habla de ella y sus profesionales más que antes.

Bueno, porque el desarrollo económico y social depende mucho de la tecnología y quien la maneja es básicamente la ingeniería.

Hacen falta ingenieros para todo lo que viene. ¿Qué cree que hay que hacer?

Se está intentando que aumenten las vocaciones en ingeniería. Pero no es fácil, porque aunque hacen falta, el reconocimiento social de los ingenieros no ha aumentado como el de otras profesiones.

¿ Y los que ya están no son suficientemente reconocidos?

Para el grado de dificultad que tienen los estudios de ingeniería, su reconocimiento social no está al mismo nivel. Eso hace que no haya tantas vocaciones. Ahora mismo, la medicina tiene más reconocimiento social y mucho más atracción.

Habrá más razones.

Las profesiones STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) requieren unos conocimientos por los que no se sienten atraídos los niños. Son materias más difíciles que otras. Las estudian en el colegio y en cuanto pueden se apartan de ellas.

Eso está muy claro en las mujeres, que siguen siendo minoría en las carreras de ingeniería.

Ese es un tema que preocupa a la Academia. De hecho tenemos un proyecto, Mujeres e ingeniería, que se dedica a promover la incorporación de ellas a estas carreras. Ahí hay varias razones. Una es que ellas tienden a ser menos atrevidas que los hombres y creen que no son excesivamente capaces en los estudios. Los hombres, en cambio, son más lanzados.

No es esa la única razón.

También está el tema de las referencias. Hay menos mujeres que hombres referentes en ingeniería. Otro tema es el de los profesores de Infantil y Primaria. Tres cuartes partes de ellos provienen del bachillerato de Humanidades y solo una de Ciencias. De modo que cuando estudian la carrera y se convierten en profesores muchos no tienen atracción por las matemáticas y les resulta más complicado explicarlas.

¿Cambiará esto?

Es complicado. Lo están estudiando incluso en las facultades de Educación.

¿Cómo impacta la inteligencia artificial en la profesión del ingeniero?

Impacta muchísimo. En la Academia tenemos un grupo dedicado a esto, tanto para estudiar el impacto de la IA en la profesión como en la formación del ingeniero. Hay que aprender a usar la inteligencia artificial y sacarle partido, siempre teniendo en cuenta los aspectos éticos que le afectan.

¿Cambiará la profesión el empleo de la IA?

No mucho. Igual que cuando no había ordenadores ya había ingeniería, ocurrirá algo parecido. Es una evolución. El espíritu crítico va a tener que seguir siendo el mismo, igual que la capacidad de innovación o la creatividad.

La Academia engloba a todas las ingenierías. ¿Hay alguna que destaque sobre las demás?

Las relacionadas con las TIC(tecnologías de la información y las comunicaciones) parece que van a tener más futuro. Eso ha sido así desde hace unos años, mientras que la ingeniería civil o la mecánica se demandaban menos. Sin embargo, en el último año se ha producido un cambio y hay menos demanda de ingenieros informáticos. Toda la parte de la programación es donde más está incidiendo la IA, ya que esta está siendo capaz de sustituir lo que estaban haciendo muchos ingenieros, sobre todo informáticos.

¿Qué ingeniería aconsejaría a un estudiante de bachillerato que tiene que elegir carrera?

La ingeniería agrícola no se parece mucho a la industrial, aunque en el futuro más, porque las empresas agrícolas se están tecnificando. Quizás por ser la más versátil recomendaría la ingeniería industrial. Hace 20 años unos alumnos, hijos de compañeros míos, pedían que les dijeran qué estudiar y era cuando comenzaba la carrera de ingeniero aeronáutico en Sevilla y Airbus montaba una planta de montaje del A400M. «Si vas a ser de las primeras promociones de esa carrera y os gusta la aeronáutica yo me metería ahí», les dije.

Dígame por qué tenemos que valorar más a los ingenieros.

Por un lado, porque tienen la capacidad para transformar la naturaleza y para mejorar la calidad de vida, porque el futuro va a depender mucho de la naturaleza. Y después, dada la dificultad que entrañan ahora mismo los estudios de ingeniería, si queremos que aumente el número de estos profesionales, en España hay que duplicar el número de ingenieros que salen todos los años de las universidades.

¿Manteniendo la dureza de las carreras?

Para manejar la tecnología se requiere el conocimiento de muchas cosas muy distintas. Y eso lleva tiempo. Aprender los fundamentos de algo, de la ciencia, lleva muchas horas de trabajo y de razonamiento sobre los distintos temas. El ingeniero tiene que saber mucho de matemáticas, de física, de química... Eso hace que sea difícil.