Entrevistas en Heraldo.es y ElPeriodico.com a Jaime Domínguez Abascal presidente de la Real Academia de Ingeniería
Entrevista obtenida desde: https://www.heraldo.es/noticias/economia/2026/05/17/jaime-dominguez-abascal-hay-que-duplicar-numero-ingenieros-que-sale-cada-ano-2020789.html
Eso está muy claro en las mujeres, que siguen siendo minoría en las carreras de ingeniería.
Ese es un tema que preocupa a la Academia. De hecho tenemos un proyecto, Mujeres e ingeniería, que se dedica a promover la incorporación de ellas a estas carreras. Ahí hay varias razones. Una es que ellas tienden a ser menos atrevidas que los hombres y creen que no son excesivamente capaces en los estudios. Los hombres, en cambio, son más lanzados.
No es esa la única razón.
También está el tema de las referencias. Hay menos mujeres que hombres referentes en ingeniería. Otro tema es el de los profesores de Infantil y Primaria. Tres cuartes partes de ellos provienen del bachillerato de Humanidades y solo una de Ciencias. De modo que cuando estudian la carrera y se convierten en profesores muchos no tienen atracción por las matemáticas y les resulta más complicado explicarlas.
¿Cambiará esto?
Es complicado. Lo están estudiando incluso en las facultades de Educación.
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Muchas empresas alertan ya de una escasez creciente de ingenieros y perfiles técnicos. ¿Estamos ante uno de los grandes cuellos de botella de la economía española de la próxima década?
Según el Observatorio de la Ingeniería, si se desea alcanzar el desarrollo industrial que Europa se propone, en los próximos años serán necesarios en España en torno a 200.000 ingenieros adicionales. Sin embargo, atendiendo a las cifras actuales de estudiantes de ingeniería en las distintas universidades españolas, y si se mantiene el ritmo de formación vigente, no se logrará cubrir más de la mitad de esa demanda en un horizonte de entre cinco y diez años. Por ello, resulta imprescindible impulsar acciones que fomenten nuevas vocaciones entre los jóvenes, especialmente entre las mujeres, donde el déficit es aún más acusado.
En ese contexto, ¿qué estrategias deberían impulsarse desde las administraciones, las universidades y las empresas para despertar más vocaciones STEM entre niños y niñas desde edades tempranas?
Es fundamental que los niños cuenten con referentes en el ámbito de la ingeniería y comprendan desde edades tempranas que se trata de una profesión orientada a la resolución de problemas de la sociedad. Mientras que profesiones como la medicina, la farmacia o la docencia son fácilmente reconocibles para ellos, no ocurre lo mismo con la ingeniería, cuya labor suele resultar más difusa. Por ello, es importante acercarla a los más jóvenes y mostrarla como una actividad atractiva, directamente vinculada a la mejora de la calidad de vida de la sociedad. En este sentido, resulta especialmente valioso que ingenieros jóvenes visiten los centros educativos y expliquen de forma cercana en qué consiste su trabajo. Asimismo, es necesario evitar que los niños perciban las Ciencias y, en particular, las Matemáticas, como disciplinas especialmente difíciles. Para ello, conviene abordarlas con metodologías diferentes a las tradicionales, que las presenten como algo accesible y comprensible. Esto requiere, a su vez, que los propios docentes de educación primaria se sientan cómodos con estas materias y capaces de transmitirlas con claridad. Sin embargo, diversos estudios indican que aproximadamente tres cuartas partes del profesorado de primaria en España proceden del bachillerato de humanidades, lo que puede dificultar la enseñanza de las Matemáticas en comparación con otras áreas. En esta línea, la Real Academia de Ingeniería ha impulsado un máster orientado a reforzar la formación en Ciencias y Tecnología del profesorado de primaria.
Las carreras tecnológicas siguen teniendo una presencia femenina inferior a la deseable. ¿Qué cree que aún falla?
No es sencillo establecer un diagnóstico completo, pero sí pueden identificarse diversos factores que influyen en esta situación. Por un lado, persiste la escasez de referentes femeninos en el ámbito de la ingeniería. Por otro, la percepción de dificultad asociada a las carreras STEM también desempeña un papel relevante. En muchos casos, las niñas y las jóvenes tienden a mostrarse menos seguras que sus compañeros y, ante las primeras dificultades en estas materias, llegan a considerar que no serán capaces de superarlas, lo que les lleva a descartar este tipo de estudios como opción profesional. A ello se suma que, en general, las mujeres se orientan en mayor medida hacia profesiones vinculadas directamente al cuidado y atención a las personas, como las del ámbito sanitario. En este contexto, todavía no hemos sido plenamente capaces de transmitir a la sociedad que la ingeniería tiene precisamente como objetivo dar respuesta a las necesidades colectivas y contribuir de manera decisiva a la mejora de la calidad de vida.